martes, 10 de abril de 2012

PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN


Una vez clasificado el preso, se inicia el proceso de intervención donde se aplicarán las actividades que se crean adecuadas para el interno y su problemática específica. La Junta de Tratamiento elaborará un Catálogo de Actividades que mensualmente será aprobado por el Consejo de Dirección.


Estas actividades se dividen en dos niveles según las necesidades que presenten los internos en el momento de su ingreso:


Actividades prioritarias: dirigidas a subsanar las carencias más importantes o sobre los factores directamente relacionados con su actividad delictiva o  son carencias formativas básicas.


Actividades complementarias: no están relacionadas con ninguna de las anteriores, pero sí complementan con las demás para promover su desarrollo integral. 



Se valorará la implicación del interno en su desarrollo en las actividades citadas, realizándose una valoración global que se clasificará como excelente, destacada, normal o insuficiente. Tendrán consecuencias positivas las dos primeras, como el adelantamiento de la Libertad Condicional o cuarto grado.

Beatriz Jiménez González y Cristina Marín González

DROGA: ÚNICA FORMA DE EVASIÓN MENTAL EN LA PRISIÓN

DROGA: ÚNICA FORMA DE EVASIÓN MENTAL EN LA PRISIÓN

Al hablar de prisiones no podemos centrarnos tan solo en la problemática directa, es decir, en la incidencia de privación de libertad en el preso, sino ir más allá para observar una serie de problemas que esa privación produce, como es el uso de la droga como principal forma de evasión en el entorno penitenciario.

Hay una serie de circunstancias que hacen que la drogadicción sea la única salida del preso para sobrellevar la condena, entre ellos:

-El bajo nivel cultural de los reclusos que impide mayor uso de la lectura u otras actividades hace que el consumo se convierta en la forma de escape mental del recluso.
-La droga, al ser algo prohibido, también es usada como forma de rebelarse contra la institución penitenciaria.
-El uso de estas sustancias ayuda a afrontar la ansiedad y la monotonía de la prisión.

Todo ello nos lleva a pensar que las actividades dentro de las prisiones quizás no estén bien enfocadas al colectivo al que van dirigidas o no se ha dado un buen y previo estudio de la población reclusa antes de la planificación de actividades, dado que el uso de la droga como forma de evasión sigue siendo excesivamente alto.

Adjunto el link donde podreis leer el testimonio de una Trabajadora Social y su reflexión acerca del problema que presenta la droga dentro de las prisiones:

http://www.lasdrogas.info/index.php?op=InfoOpinion&idOpinion=96

                                                                                                                 Realizado por:  Esther Orejana

GRADOS


Se corresponden con un determinado régimen de vida

1º Grado: Régimen cerrado. Internos extremadamente peligrosos o inadaptados a los regímenes ordinario y abierto. Limitación, control y vigilancia.

2º Grado: Régimen ordinario. Internos que muestren una convivencia normal, pero aún no estén capacitados para la vida en semilibertad.

3º Grado: Régimen abierto. Los internos que estén capacitados para llevar a cabo un régimen de vida en semilibertad. Para ello se valorarán las circunstancias personales del interno.

4º Grado: Libertad condicional. Supone que el cumplimiento del resto de la pena se realice en situación de libertad, con una serie de controles para que se garantice.

Beatriz Jiménez González y Cristina Marín González

martes, 3 de abril de 2012

CONSECUENCIAS DE LA VIDA EN EL PATIO


 
Esta situación, vista en el apartado anterior, afecta al preso, y lo hace de varias maneras:

1.      El estar muchas horas al día, durante años, sin hacer nada, simplemente “estando” en el patio, produce una enorme sensación de vacío, de pérdida de tiempo, de frustración y de deterioro del auto-concepto.

2.      La sensación de vació lleva a un estado permanente de ansiedad, debido al demasiado tiempo para pensar sobre una determinada idea y obsesionarse de ello. 

3.      El alto nivel de ansiedad aumenta el riesgo de caer en la drogadicción debido a que en la cárcel está presente la droga y esto alivia su ansiedad. 

4.      Si cae en la droga, cae también en las redes de la droga, con lo que se va a ver irremediablemente sometido al sistema de funcionamiento alternativo de la prisión, sistema que es dirigido sistemáticamente desde el patio de la cárcel.

5.      A partir de entonces va a perder totalmente el poco margen de decisión y de libertad de que disponía. Toda su vida se va a estructurar en función de la droga y de lo que la droga implica en la cárcel.

6.    Pasar la vida en el patio va a ser el broche final que lleva hasta sus últimos extremos el empobrecimiento general de la vida que supone el encarcelamiento y, por tanto el escenario final del proceso de prisionización, de asentamiento en la situación de Inadaptación subjetiva.

Valverde Molina, Jesús (“La cárcel y sus consecuencias”).


http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=1&ved=0CC8QFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.psicosocial.net%2Fes%2Fcentro-de-documentacion%2Fdoc_download%2F206-la-carcel-y-sus-consecuencias&ei=o_6DT4PBNujX0QWGxOi8Bw&usg=AFQjCNF7sX_2zKq6hJZhyGK6liHrtk0CaQ&sig2=-jyb0fshPNjmYykPXV2C9Q

Realizado por: Ángel Pascual Esteban

EL PATIO



El patio de las prisiones es un lugar desagradable, donde se encuentran una muchedumbre de presos hacinados en un espacio muy pequeño y sucio, sin apenas equipamientos que permitan “matar el tiempo” con alguna actividad. Las instalaciones deportivas que hay están en mal estado, por lo que pasear o estar sentados son las mejores alternativas. 

 Patio de una cárcel en Galicia

“El paseo penitenciario” es una de las actividades más comunes de los presos dentro del patio de la prisión. Se trata de andar deprisa, sólo o acompañado, pero a gran velocidad, dando siempre los mismos pasos, en la misma dirección, y dando la vuelta siempre en el mismo sitio. Al salir de la prisión siguen manteniendo esa forma de pasear. Esto sería un ejemplo de cómo se generalizan las consistentes compotamentales adquiridas en la prisión a otras situaciones en las que ya no resultan adaptativas.  

En las cárceles más modernas siguen manteniendo el mismo tipo de patio, es decir, pequeño, sucio y sin apenas instalaciones para que los presos puedan hacer actividades para su ocio personal. 

 
 Patio de una cárcel del País Vasco

Por otra parte, si los reclusos prefieren estar sentados, casi siempre será en el suelo, o en deteriorados bancos de cementos. 

Existen algunos estudios sobre la importancia de actividades deportivas en el tiempo dedicado al ocio en la prisión, un artículo interesante que estudia este tema es: La práctica deportiva en la prisión: Rehabilitación o Evasión. David Fornons, Departament d´educació de la Generalitat de Catalunya, Barcelona. 

http://www.ankulegi.org/wp-content/uploads/2012/03/0115Fornons.pdf
http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=1&ved=0CC8QFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.psicosocial.net%2Fes%2Fcentro-de-documentacion%2Fdoc_download%2F206-la-carcel-y-sus-consecuencias&ei=o_6DT4PBNujX0QWGxOi8Bw&usg=AFQjCNF7sX_2zKq6hJZhyGK6liHrtk0CaQ&sig2=-jyb0fshPNjmYykPXV2C9Q

Realizado por: Gema Perales García
Valverde Molina, Jesús (“La cárcel y sus consecuencias”).